lunes, 5 de julio de 2010

Soberanía Transgénica: ¿Un Riesgo Planetario?.


La historia de la genética se inaugura en el siglo XIX, con la formulación de las Leyes de Mendel. Científicos posteriores se aventuran en la búsqueda de los patrones básicos de la herencia genética, hasta que en 1953, el hallazgo de la estructura del ADN, por Watson y Crick, marca la transición a la era de la genética molecular… La revelación del código genético y la primera secuenciación del genoma humano, abonan un terreno, tan inexplorado como comprometido: el de la ingeniería genética...

El genoma humano completo es una estructura extraordinariamente compleja, en que cada gen, no se relaciona con el resto de genes, ni con otros organismos, en términos simples de causa-efecto, sino en base a sinergias, retroalimentaciones e interacciones tales que pueden hacer imprevisible e incontrolable, el funcionamiento de una cadena genéticamente modificada. En este sentido, el respeto al Principio de Precaución, debería ser una premisa incuestionable, para las empresas y los gobiernos que avalan y defienden, la liberación al medio ambiente de los productos transgénicos.
















.

domingo, 25 de abril de 2010

CLAVES DE ADELGAZAMIENTO


Entrevista a la Dra. Josefina Vicario, endocrina de la Clínica Vicario.

Los españoles vivimos más años y mejor. De hecho, se espera que cuando las mujeres tengan una esperanza de vida de 87 años, los hombres la tengan de 80.

Sin embargo, ¿realmente estamos preparados para afrontar esa longevidad con calidad? Es decir, ¿envejecemos bien? ¿O verdaderamente castigamos demasiado a nuestro cuerpo y nuestra salud con el ritmo frenético del día a día?

Éstas y otras preguntas, las resolveremos esta noche gracias a la doctora Josefina Vicario, endocrina de la Clínica Vicario y experta en medicina antienvejecimiento, que esta noche nos dará algunas claves para que el paso de los años, nos siente bien no sólo físicamente sino también emocionalmente.




CLINICAS VICARIO

http://www.vicario.net/







.

martes, 13 de abril de 2010

Fitoterapia para Controlar el Peso





Las plantas medicinales constituyen un buen complemento en cualquier programa de control de pérdida de peso. Las plantas ayudan, aunque la base para lograr el objetivo marcado debe pasar por un cambio de hábitos, una alimentación variada y baja en calorías, y efectuar ejercicio de forma regular.

La señora Maria José Alonso, farmacéutica comunitaria y experta en plantas medicinales, subraya la importancia de la acción de algunas plantas dentro del proceso

¿Por qué Engordamos?

Hoy en día los índices de obesidad están por encima de los de hace unos años atrás. A ello ha contribuido la vida sedentaria que parece ser la tónica habitual de la sociedad actual. Lo que ocurre es que tomamos más calorías de las que gastamos y por eso acumulamos grasa en nuestro cuerpo, lo que se traduce en un aumento de peso.

Cambio de Hábitos Alimenticios

La señora Alonso incide en la importancia de no dejarnos engañar por las monodietas, muy de moda a la hora de perder peso para nada recomendables desde el punto de vista médico. Estas dietas son muy desequilibradas y dejan al cuerpo carente de muchos de los nutrientes necesarios en su día a día. Lo que hay que hacer es comer cinco veces al día y no saltarnos ninguno de estos ágapes. Las comidas deben fraccionarse en tres principales y dos tentenpiés, siempre ingiriendo las cantidades de alimento necesarias. Además, los carbohidratos y calorías deberán concentrarse en la primera parte del día, y dejar que la cena sea ligera.

Reductores de Absorción

Los reductores de absorción son uno de los pilares que hay que tener en cuenta a la hora de perder peso y de cuidar la línea. Son plantas que aportan fibras que, cuando se toman con agua, son capaces de absorberla y formar una especie de gel que ayuda a reducir las cantidad de azúcares y grasas que los alimentos incorporan. También tienen una función saciante porque ese gel llena el estómago y hace que nos sintamos satisfechos antes de lo habitual. Por otra parte, los reductores de absorción, al retardar la absorción de los azúcares que ingerimos, consiguen que tardemos más rato en volver a tener hambre. La sensación de hambre se produce cuando nuestro organismo detecta falta de glucosa,por tanto, si retrasamos la absorción de los azúcares, el hambre tardará más en aparecer. Algunas de las plantas que presentan esta acción son el nopal y el glucomanano.

Activadores del Metabolismo

Los activadores del metabolismo estimulan el organismo de forma que lo engañan para que use las reservas de grasa para producir energía. Todas las funciones de nuestro cuerpo, respirar, la metabolización de los alimentos, el ejercicio físico, etc. nos hacen perder calorías. Cuando esto no es suficiente para perder peso debemos entender que no gastamos la suficiente energía que adquirimos. Plantas como el citrus o el té verde engañan al organismo y le dicen que necesitamos consumir más grasa, de manera que el cuerpo comienza a producir energía y destruye parte de la grasa que tenemos de reserva.








.

lunes, 5 de abril de 2010

Paracelso

Paracelso


La salud -decía Paracelso- se funda sobre la Naturaleza, que es la medicina, y solamente en aquella deben buscarla los hombres. La Naturaleza es el maestro del médico, ya que ella es más antigua que él, y ella existe dentro y fuera del hombre. Bendito pues, aquel que lea los libros del Señor y camina por la senda que ÉL le ha trazado. Esos son los hombres fieles, sinceros, perfectos de su profesión; andan firmes bajo la plena luz del día de la ciencia y no por los abismos oscuros del error... Porque los misterios de Dios son infinitos; Él trabaja donde quiere, como quiere, cuando quiere. Por esto debemos investigar, llamar, interrogar. Y la pregunta nace: ¿Qué clase de hombre debe ser aquel que busca, llama, interroga? ¡Cuán verdadera deberá ser la sinceridad de tal hombre, cuán verdadera su fe, su pureza, su castidad, su misericordia!... Ningún médico puede decir que una enfermedad es incurable. Al decirlo, reniega de Dios, reniega de la Naturaleza, desprecia el gran Arcano de la creación. No existe ninguna enfermedad, por terrible que sea, para la cual no haya previsto Dios la cura correspondiente.

En cuanto al reconocimiento de la autoridad real a la institución médica facultativa expresa enérgicamente:

Aquel que puede curar las enfermedades es médico. Ni los emperadores, ni los papas, ni los colegios, ni las escuelas superiores pueden crear médicos. Pueden conferir privilegios y hacer que una persona que no sea médico aparezca como si lo fuera. Pueden darle permiso para matar, mas no pueden darle el poder de sanar, no pueden hacerle médico verdadero si no ha sido ya ordenado por Dios – y añade -: “El verdadero médico no se jacta de su habilidad, ni alaba sus medicinas, ni procura monopolizar el derecho de explotar al enfermo, pues que la obra ha de alabar al maestro, y no el maestro a la obra”.

Su pensamiento terapéutico estaba concretado en su PARAMIRUM:

Todas las enfermedades desde el origen del mundo proceden unas de otras. Es por esto por lo que parecen siempre extrañas y singulares y porque por su extrañeza y singularidad se han considerado, juzgando con prejuicio, como castigo celeste. Como consecuencia, los enfermos han caído en la superstición y no han querido comprender que toda enfermedad puede y debe ser curada por medios naturales. La fe ha sido mal utilizada. Este mal aspecto de la fe continuó hasta que apareció Esculapio, que ha reconocido el carácter natural y lo demoníaco de nuestros males. Los médicos ignorantes con este axioma ISTE MORBUS EST INCURABILIS. Así manifiestan su estupidez y mala fe, pues que Dios no ha enviado jamás una sola enfermedad de la que no haya creado al mismo tiempo remedio...

También dijo con profunda sagacidad que el médico no debe forzar a la Naturaleza, sino seguirla con todo respeto y cambiar de remedios según las fases de la enfermedad.

Innegablemente, Paracelso reprueba en sus obras las prácticas supersticiosas, en especial el arte de hacer oro y la Astrología. No admite las influencias siderales, rechaza enérgicamente la explicación de los fenómenos naturales por la intervención de fuerzas ocultas y espíritus, lo que no obsta para que siga la llamada doctrina de las signaturas, que establece la influencias de las constelaciones sobre el organismo humano. A pesar de todo, sus coétaneos le declaran partidario de la magia, llegándose a decir de él que la empuñadura de su espada llevaba encerrado un demonio protector suyo.

Sus principales obras han ayudado notablemente al avance de la Medicina por lo que fueron admitidas en muchas academias francesas y alemanas.

Con la metáfora de los “médicos interiores”, Paracelso recurre a la antigua idea de los poderes sanadores intrínsecos de la naturaleza, conectada con VIX MEDICATRIX de Hipócrates. El médico externos debe cuidar este aspecto. En su “LABYRINTHUS MEDICORUM ERRANTIUM” (Laberinto de los médicos errantes) escribió:

“Por ello debéis saber que, ante todo, el médico debe conocer qué camino quiere seguir la naturaleza. Pues ella es el primer médico, y el ser humano el segundo. Allí donde actúa la Naturaleza, el médico debe contribuir a que ella actúe como pretende. La Naturaleza es mejor médico que el hombre... El hombre ha nacido para tropezar. Sin embargo, a la luz de la Naturaleza dispone de dos ayudas para levantarse: el médico “interior” con su medicina interna, que nacen con él y le son dadas... Pero el médico externo sólo empieza a actuar cuando el otro sucumbe agotado, traspasando su oficio a aquél.”

A la virtud curativa de las cosas naturales, Paracelso lo llama también “virtud”, existiendo para cada enfermedad específica, “por voluntad divina” un remedio específico y tantos arcanos como dolencias.

Claro que tampoco estaban exentas de la ingenuidad médica de la época, algunas de las teorías que abrazó. Entre ellas las de la SIGNATURA, que aseguraba que los poderes curativos de las plantas se podían deducir de su aspecto externo. Así, por ejemplo, es posible deducir que las piñas o granadas constituyen un buen remedio contra el dolor de muelas por su gran semejanza con la dentadura. Y en general, la forma de las plantas, de las raíces o de las hojas se corresponde con la de un órgano humano que son capaces de curar. Así, con las nueces, esta Medicina de las similitudes encontró un remedio contra las afecciones de la cabeza. “La cáscara verde de aquellas representa el cuero cabelludo; la otra cáscara dura y leñosa corresponde a los huesos del cráneo; la película amarillenta que recubre la almendra equivale a la meninges; y la propia almendra, a los hemisferios cerebrales. También era de suponer que la orquídea actuara sobre los testículos dada la semejanza con ellos de sus bulbos, o que sanara el pulmón la planta que en las umbrías crecía sobre los robles y otros árboles silvestres, llamada pulmonaria”.

Aunque bien visto Paracelso no andaba tan lejos de la medicina científica actual que, si por un lado desprestigia la tisana inocente de plantas que semejan órganos, (siguiendo el aberrante proceso mental), aconseja que se coma los propios órganos o que se beba los propios jugos de los mismos, en una orgía que nosotros contemplamos con ojos expantados.

La signatura de los tiempos de Paracelso buscaba una planta que se pareciera al Pulmón para curar el pulmón. La medicina del presente no busca parecido entre las plantas. Sencillamante, “se come el pulmón”.

En esta linea, se comenzó por ejemplo a ordenar a los pacientes que acudieran a los mataderos de caballos de París, en búsqueda de sangre aún caliente para tomarla con la esperanza de mejorar la propia en casos de anemia o tuberculosis, por el mismo motivo que hoy en día se come carne en dosis brutales para recubrir de carne los huesos. Ya existían antecedentes muy anteriores en el tiempo:

En la Pharmacopea Matritensis de 1762 se consigna que la tintura de CRANEO HUMANO SUCCIONADA, que se mandaba preparar con cráneo humano no enterrado, se empleaba contra la epilepsia, una dolencia que se consideró “cerebral” desde los tiempos de los griegos. Por idéntica razón y ya en la actualidad la medicina facultada practica la OPOTERAPIA, que es el tratamiento de las enfermedades por administración de jugos o extractos de órganos animales. (Los inconvenientes de las administración de órganos frescos se ha resuelto mediante la administración de órganos desecados o pulverizados que también puede prepararse en soluciones inyectables).

Cierto que se nos dice que la HORMONATERAPIA ha sido sustituido por la opoterapia pero ambas no son más que formas disfrazadas de la signatura en la que creía Paracelso.

Pero lo asombroso de su genio es que si leemos una parte una parte de su obra, creeríamos que estamos siguiendo un texto homeopático de pleno vigor actual.

Así cuando dice:

“Lo que produce ictericia, también cura la ictericia” está sirviendo de precursor a Hahnemann y a la doctrina de la Homeopatía, que tendría que venir casi cuatro siglos más tarde, haciendo hincapié en un principio de semejanza entre sustancias sanadoras y la patología que había que curar. La antelación de Paracelso llegó al extremo de preparar diluciones infinitesimales como siglos más tarde haría Hahnemann.

Conocido es por la historia médica una cantidad infinitesimal de sustancia que recibía de Paracelso el nombre de “karena” y correspondía a la veintricuatroaba parte de una gota.

Quiere decirse que el genial Paracelso fue el fundador de un método terapéutico basado en el principio de similitud, que entra en el complejo campo de la medicina heterodoxa. “La enfermedad está producida por similares, y a través de los símiles que han producido la enfermedad, el paciente pasa del estado de enfermo al de individuo sano. La fiebre cesa por obra de lo que la ha causado, y nace por obra de lo que la hace cesar”.

Cuando un enfermo desahuciado acudía a Paracelso éste le curaba poniendo en práctica esta disciplina. Y, sin embargo, esta es la peor ofensa para los malos médicos que no deseaban la curación de sus pacientes, sino el descrédito de la terapia. Y es así como también este “médico maldito” ha de abandonar Estrasburgo para ir a Basilea.

La teoría de SIMILIA SIMILIBUS CURANTUR continuó en auge en la antigüedad clásica, en el medievo y en el renacimiento, cayendo prácticamente en desuso cuando se pusieron en boga las bases de la medicina y de la farmacología moderna.

Actualmente la disciplina paracelsiana recreada por Samuel Hahnemann vuelve a gozar de gran apreciación, con ella, por extensión de la medicina antroposófica.


PSIQUE Y SOMA (ALMAS Y CUERPOS) pág 92-95 / Autor: CARLOS LESTON


lunes, 29 de marzo de 2010

Galeno de Pérgamo


Galeno de Pérgamo (129-200 dC) reverenciaba al sabio griego Hipócrates, que vivió 600 años antes que él, pero era una persona de su tiempo. Con el objeto de ganar habilidad en el campo de la medicina no dudó en hacerse médico de gladiadores, un trabajo duro, patrocinado por el sumo sacerdote del culto imperial romano en su ciudad natal. Comenzó así el largo camino que le llevaría a convertirse en un médico genial, considerado por muchos como el padre de la moderna medicina.






.

sábado, 27 de marzo de 2010

Pitágoras de Samos



Hablamos hoy de la vida de Pitágoras. Un filósofo que ha significado un punto de referencia esencial en la configuración del pensamiento occidental. A él le debemos muchas cosas, sin ir más lejos la filosofía platónica como tal no hubiera existido sin las aportaciones de pitágoras. Pero sobre todo, somos herederos de una idea genial del maestro de Samos, ésa según la cual el comportamiento de las cosas, de los fenómenos, de los seres... puede ser formulado matemáticamente. Pitágoras intuyó de manera magistral que las matemáticas constituyen el lenguaje del universo, y esa idea es la que ha hecho posible nuestro progreso.

lunes, 15 de marzo de 2010

VIS NATURA MEDICATRIX


Desde Claude BERNAD en su libro, se nos muestra el cuerpo como una unidad interna, se nos dice que funciona como un todo, pero justamente desde Claude Bernad y su aplicación del método científico en Medicina, hemos comenzado a estudiar al hombre por partes, células, órganos, aparatos, sistemas y, queramos o no, lo hemos estudiado así.

Un profesor de esta Facultad, Conde Andreu (1.931), uno de los primeros naturistas españoles, nos recuerda que para obtener una nueva visión del organismo tenemos que convencernos de que la anatomía y fisiología la hemos de contemplar desde otros puntos de vista que los que actualmente manejamos en medicina. Nos dice "En el organismo, cada función influye en todas las demás y depende de todas las demás. La actividad vital es un proceso continuo; he aquí el principio de la unidad funcional".

Unos años antes de este discurso de Conde Andreu, en 1.929, Canon había propuesto su teoría de mecanismos de homeostasis como "la tendencia a equilibrar el medio interno con independencia del exterior".

Las constantes que mantienen los organismo vivos no son estáticas, sino estados de equilibrio dinámico, por cuanto los seres vivos son sistemas abiertos, sometidos a intercambios continuos de materia y energía con el medio externo, que tienden a alterar el valor de las constantes. Con esto, ROSEMBUETH A. (1,963) abre la fisiología humana y el estudio del organismo a la teoría general de sistemas. Nuestro cuerpo mantiene sus constantes con un equilibrio interno que a su vez depende del equilibrio externo.

La teoría general de sistemas sigue encajando hoy día en la explicación de lo que sería la vis medicatrix romántica (Casado Martín, 1.985).

El organismo constituye un sistema a nivel de organización propio, integrado por subsistemas (células, tejidos, órganos, aparatos o sistemas de órganos) con un comportamiento global que no se explica por la suma de las partes.

El proceso de curación o vis medicatrix coincide en este caso con la autopreservación equifinal de Bertalanffy (1.979); los seres vivos son sistemas semiabiertos pero dotados de dispositivos de autocontrol que le dan estabilidad o capacidad de volver al estado estable ante una perturbación.

De estos dos razonamientos, podemos derivar :

1) Respecto a la individualidad, cada ser humano es único en su constitución somática y psíquica, o que formaría un sistema de identidad propio, formado a su vez por otros sistemas inmunológico, genético, endocrino, termorregulador, conductual.

2) Inseparabilidad del hombre de su medio ambiente, por tanto, el medio ambiente y la conducta humana son parte del equilibrio de este sistema. Sobre todo el mundo microbiologico que nos rodea como parte de ese equilibrio.

Con esta base, el concepto de la vis medicatrix entra de lleno en el concepto actual de salud.

Los síntomas de la enfermedad se presentan con reacciones orgánicas que intentan restaurar un equilibrio perdido a todos los niveles.

Conocer a fondo los signos y síntomas, las reacciones orgánicas, la biología, fisiología, patología general y, en general, los mecanismos de la salud y enfermedad.

Las reacciones que los medios, plantas, medicamentos, tienen en el cuerpo, en la salud y en la enfermedad, por supuesto que nos van a ayudar a ser mejores médicos; conocer y respetar un mecanismo o la yatrogenia de nuestra intervención, nos puede hacer tomar una u otra actitud ante el enfermo.

No se trata de confiar en una vis medicatrix mágica y desconocida, sino que se trata de confiar en lo que conocemos e intentar descubrir o aprender lo que desconocemos y, ante el desconocimiento, actuar con humildad y respeto ante el enfermo y ante los que pueden saber más que nosotros (que nos lo tendrán que demostrar convenciéndonos racionalmente, enseñándonos).

Ejemplos de autorregulación:

- El pecho de la madre adaptándose a las necesidades vitales del niño.
- Todos los mecanismos de regulación interna e interna-externa dependen del factor tiempo.
- Adaptación del cuerpo al esfuerzo, a la profundidad, a la altura.
- Adaptación de la piel a la luz solar.
- Osificación después de una fractura.
- La capacidad de adaptación del ojo humano.
- Adaptación al frío o al calor: termorregulación-fiebre (Xabier Uriarte, 1.992)
- Mecanismos contra infección: fiebre, astenia, anorexia, aumento de las secreciones mucosas, tos, vómito, diarrea.
- El dolor, la impotencia funcional.
- El efecto placebo, mecanismos endorfinas.
- Las benzodiazepinas naturales.

Ante todo esto surge cómo conocer y poner en marcha estos mecanismos de autorregulación, cómo entrenarlos y aumentar su capacidad.

La terapia naturista va a tener una función importante siempre que intentemos técnicas que ayuden a estos mecanismos autorreguladores o técnicas de higiene de vida y costumbres que mantienen en buen estado la capacidad vital de nuestro organismo o del organismo de nuestro paciente.

Por ello vamos a diseñar lo que serían: hábitos saludables para el individuo: ejercicio, alimentación, reposo adecuado, contacto con los elementos naturales; todas las actitudes que favorezcan la capacidad de nuestro cuerpo de responder ante modificaciones que se le presenten, es decir, la capacidad de responder ante la enfermedad.

Dice el Dr. Eduardo ALFONSO (1.939):

"No hay verdaderas funciones patológicas, sino que cuantos mecanismos y fenómenos se observan en la enfermedad tienen su representación en el estado de salud, variando sólo el ritmo o la intensidad con que se producen. Hay que emplear como medios terapéuticos los mismos que sostienen las funciones normales del organismo.


Fuente:




.